martes, 28 de abril de 2009

NOS (Inspirado en el cuento “Una familia divertida” de Leo Masliah)


(Para una mejor comprensión de lo que leerán a continuación, aclaramos que a cada párrafo le corresponde una nota al pie que se encuentra al final del texto.)


“Una vez, mi hermano Heinz y yo sorprendimos a mi prima conversando
con Gertude, su muñeca. Mi prima expresaba pensamientos de gran
fineza e ingenio, pero las respuestas de Gertrude eran tontas e inoportunas.
Al principio nos calentamos, pero después, nos reímos.”

Leo Masliah, “Una familia Divertida”

Cierta vez, llegó a casa un vendedor ambulante que pronunciaba muy bien el alemán y se vestía con ropas muy elegantes, pero vendía linternas de muy mala calidad. Nos reímos. (1)

Esa misma noche, mientras cenábamos, papá se confundió el nombre de un actor y dijo una grosería sin querer. Nos reímos. (2)

En la madrugada, Juan se acordó lo que había dicho papá y empezó a toser de la risa. Tosió tanto que le explotaron los pulmones y se murió. Lo enterramos en silencio, pero en el viaje de vuelta, mamá repitió la grosería de papá y nos reímos. Después lloramos un poco. (3)

La mañana siguiente vinieron mis primos. Como no había lugar, al más chico lo mandamos a la cucha de Aston, nuestro perro. Aston vendió caro su lugar, mordiendo repetidamente a Fernando, nuestro primo, mientras este dormía. Cada vez que lo hacía, nos reíamos. (4)

Nuestros otros dos primos, Ximena y Germán, discutían constantemente. Para parar una de las discusiones, papá volvió a decir la grosería. Nos reímos. (5)

Aston, previendo que volvería a dormir al aire libre, decidió usurparle el lugar a Marolio, nuestro canario. Como pudo entró en la jaula, pero le quedaba muy chica. Nos reímos. (6)

Marolio siempre había soñado con tener una jaula grande. En cuanto tuvo la oportunidad, se metió adentro del horno. No pasó mucho tiempo hasta que alguien lo cocinó accidentalmente. Cuando papá sacó a Marolio todo chamuscado del horno, nos reímos. (7)

Al poco tiempo apareció el espíritu de Juan por casa. Había aprendido muchos chistes verdes en el mas allá y no tuvo problema en contárnoslos a todos. Nos reímos . (8)

Germán una noche entró al baño y escuchó voces que venían de la ducha. Se encontró con Ulrich, el oso de peluche de Ximena, dándose un baño y cantando ópera. El oso lo amenazó para que guardara silencio, pero al levantar su brazo, una costura cedió y el relleno comenzó a salir por ahí. Cuando Germán lo contó en el desayuno, nos reímos. (9)

Ese mediodía, mientras almorzábamos todos juntos, por el peso se desprendió la jaula donde estaba viviendo Aston y cayó estruendosamente sobre mamá, que falleció al instante. Aston Ladró. (10)

En el funeral de mamá encontramos al vecino de enfrente en la sala de espera a los arrumacos con Papá. Nos reímos. (11)

Al poco tiempo, Luis (asi se llamaba el vecino de enfrente) vivía en nuestra casa. Aston, en medida de protesta, inició una huelga de hambre. Al quinto día de huelga, no aguantó mas y se comió a la abuela. Nos reímos. (12)

Papá baldeando el patio encontró un amuleto que pertenecía a mamá. En lugar de guardarlo, se lo regaló a Ulrich, que estaba muy triste desde el incidente del baño. Ulrich para agradecerle lo quiso abrazar a papá, pero se le reabrió la costura. Lo cosimos. (13)

Un día Luis entró en el desván y se encontró con una criatura energética de procedencia desconocida. Hizo el bolso y decidieron fugarse juntos, a Andorra. Cuando papá dejó de llorar su pérdida, nos reímos. (14)

Aston se enamoró de Ximena y le propuso casamiento. Ella le respondió que no podía, que su amor imposible era Ulrich. Aston entonces despedazó a Ulrich y días después defecó un ojo. Mientras limpiábamos la alfombra, nos reímos. (15)

Ximena mientras enterraba a Ulrich en el patio, encontró oro. Lo vendió y todo ese dinero lo invirtió para resucitar a la abuela. La máquina falló en los tramos finales y solamente nos devolvieron un brazo de Karin, que hablaba en un ruso muy fluido. Nos reímos. (16)

El científico que creó la máquina vino a casa a vivir con todo su equipo. Sacaron a nuestro primo de la cucha y se amontonaron ahí los doce. Mi primo, mientras dormían, incendió la cucha. Nos reímos. (17)

Mi primo el incendiario se sentó a la mañana siguiente a desayunar con nosotros. Nos corrimos. (18)

Un día volvió la forma energética de Andorra. Luis la había dejado por una desnudista. Cuando nos contó que en Andorra le habían hecho la vida imposible, nos reímos. (19)

Aston un día comenzó a hablar. Consiguió trabajo en la radio y Ximena finalmente se enamoró de él, pero Aston la rechazó. Cuando nos enteramos del suicidio de Ximena, nos reímos. (20)

Esa misma noche, volvió Ulrich a casa, todo lleno de remiendos y tierra. Nos contó que los osos de peluche no tienen vida y por tanto no se pueden morir. En silencio, se metió en la jaula que le pertenecía a Marolio y por el cansancio de desenterrarse y caminar hasta casa, se durmió enseguida. Amaneció todo babeado y con el culo lleno de alpiste. Nos reímos. (21)

Algunos de los científicos calcinados se separaron del grupo y armaron una casa en el patio. Hicieron una gran fiesta de inauguración y proclamaron su independencia según los preceptos del tratado de Hockenheim. Nos reímos. (22)

Mamá, que no estaba muerta sino de vacaciones, un día se enojó con Juan, porque no comía. Pese a que le explicamos que era un fantasma, no lo dejó levantarse de la mesa hasta que terminara el plato de comida. Cuando vimos que una semana después Juan seguía allí, nos reímos. (23)

Una noche escuchamos ruidos que venían de la cocina. La forma energética estaba despedazando nuevamente a Ulrich, que tenía cara de “Siempre a mi”. La forma energética acusó un ataque de ansiedad. Les tiramos un baldazo de agua. Nos reímos. (24)

La mañana siguiente, Ulrich armó las valijas para irse. Una vez que estaba lejos, nos dimos cuenta que Ulrich no tenía ninguna pertenencia y que nos había robado todo lo de valor. Nos reímos. (25)

La forma energética se puso a tomar ginebra con papá, mientras juntos recordaban a Luis. Mamá los vio y se puso muy celosa y con la Ultracomb, aspiró a la forma energética. Mientras ésta luchaba y gritaba tratando de escapar, nos reímos. (26)

Papá y mamá volvieron a estar juntos, pero una revuelta del grupo de científicos calcinados y separatistas, acabó con la vida de ambos cuando tiraron una granada al living. Mientras juntábamos los pedazos, nos reímos. (27)

Los científicos que vivían en la cucha presentaron sus disculpas y ofrecieron luchar contra los separatistas, pero en pocos días murieron de tifus. Aston los enterró en el patio, con sus huesos y juguetes. Nos reímos. (28)

Ximena una mañana apareció de la mano con Ulrich, que había vendido todo lo que nos había robado. Fernando, su hermano, les tiró aceite hirviendo encima. Nos reímos. (29)

Cuando volvíamos del hospital, nos dimos cuenta que el espíritu de Juan seguía sentado frente al plato de comida en la cocina. Nos reímos. (30)

La forma energética logró salir de la aspiradora y enceguecida por el odio, mató a Fernando, secuestró a Aston y volvió a su planeta de origen. No nos reímos. (31)

Sin aviso, los científicos separatistas se fueron del patio. Nos reímos. (32)

Un día mientras estabamos en el hospital para ver a Ximena y Ulrich, un mal disparo de misil nos cayó en plena habitación. Nos morimos. (33)

[1] Porque descubrimos que era el verdulero disfrazado.

[2] Aunque creo que mamá no lo escuchó.

[3] Aunque no tanto.

[4] Y una vez le dijimos “¡Basta Aston!”

[5] Pero igual siguieron peleando.

[6] Aston es un gran danés.

[7] Parecía un murciélago.

[8] Aunque no entendimos el del cartero y el pingüino.

[9] A excepción de mi abuela, que es moscovita.

[10] Calculamos que se estaría riendo.

[11] Porque el café tenía algo raro.

[12] Porque gritaba algo en ruso, pero no sabíamos que.

[13] Y mientras lo cosíamos, nos reíamos.

[14] En Andorra no aceptan el casamiento con formas de energía no definida.

[15] Hasta que el espíritu de Juan vomitó.

[16] Porque creemos que nos contó un chiste.

[17] De cómo corrían los científicos en llamas por el patio.

[18] ¿Vos no lo habrías hecho?

[19] Estábamos ensayando para una obra de teatro.

[20] Es un mundo irónico.

[21] El alpiste pincha..

[22] No saben que nuestra casa es alquilada

[23] Aunque realmente necesitábamos esa silla.

[24] Aunque Ulrich mojado olía a podrido.

[25] Somos ascetas.

[26] Realmente luchaba con frenesí.

[27] Las piernas de mamá eran muy flacas.

[28] Aston creyó que eran ramas.

[29] Eran muy churros.

[30] Pero Juan no.

[31] Estábamos haciendo una competencia.

[32] Ja Ja Ja

[33] Asi.

jueves, 23 de abril de 2009

Plok y Fesk, en "Tierra a la vista" (Holden)

-¡Ya basta! ¿Acaso no entendiste la esencia, el contenido del “para con eso”?
- ¿Sabés dónde esta el último que me grito así?
- ¿En Krumek R-32?
- Dale... aparte, ¿Que tiene de malo que cante?
- Bueh... cantar lo que se dice cantar...no es. Y digamos que si lograras combinar tus siete brazos con lo que canta cada una de las tres cabezas... por ahí cambiaria... ¿no?


La nebulosa de Sumitron ya se pasaba de graciosa. Llevábamos ya demasiado tiempo atravesándola y con esto del piloto automático, el hinchapelotas de Plok no sabia que hacer. Desde que salimos de Krumek R-32, nuestro planeta de origen, no ha cesado en su búsqueda de alterar mis nervios. Pese a sus trescientos setenta y dos nuks, se comporta como un niño.


-Así que pensás que me comporto como un niño... ¿Te olvidás que puedo leer la mente de los seres inferiores?


En realidad Plok me parece magnífico. Espero que misiones mas arriesgadas nos sean enviadas para así poder pasar mas tiempo juntos. Cierto es, también, que yo soy una persona de mal carácter. Muy mal carácter. Y se que mi torpeza es lo que me frustra día tras día. Por si algo llega a sucederme, nombro capitán de la nave a...


- ¡Basta! ¡Odio cuando manipulás mis pensamientos!
- Bueno... algo hay que hacer para matar el aburrimiento ¿no?
- ¿Algo nuevo en el radar?
- Hay una señal, muy leve... las coordenadas parecen indicar que vienen de Marte
- ¿Necesitarán algo?
- No, más bien parece una publicidad de dentífrico
- ¿Y nada más?
- Si, anuncian una lluvia de anillos estelares
- Maldición... y yo que salí sin abrigo.


Nuestro trabajo es simple. Cada día en la base, en nuestro cuartel de Krumek, un equipo de trabajadores entrenados nos asigna una misión a realizar a lo largo de la Galaxia Eidar. Nos gusta llamarlo así, porque pensar en tener que llevar cajas de un planeta a otro suena... simple. Y a nosotros, los krumekianos nos gustan las cosas complejas.


- Me parece que voy a salir un a tomar un poco de gas -Dijo Plok, estirando dos de sus brazos
- Mirá que es una nebulosa de Butano, hace como sesenta grados bajo cero... te vas a morir de calor.
- No le vendría mal un poco de calor a mis azules estómagos.
- Y mas que nada después del laburito en Plutón...
- ¿Te acordás del humano que encontramos ahí? Hacia mucho que no veíamos a uno...
- Es que hace mucho que no andamos por la Tierra
- Y hablando de eso... podríamos ir a un lugar que vos acabas de nombrar...


No se si fue mi boca izquierda o la central. Lo que se es que es algo de lo cual me arrepiento tremendamente. A Plok le encanta ir a la Tierra. Le fascina burlarse de los humanos. Le dije mil veces que quedaba feo, que era de mala persona abusarse de seres indefensos. Pero no entiende, como siempre. O no quiere entender. Porque es un malcriado. Porque si lo pienso bien, es muy inteligente. Tanto que con mi mínimo cerebro no puedo darme cuenta. Ahora porque estuve pensando cosas feas sobre el, voy a resarcirme preparándole un rico jugo de piedras lunares y después...


- Bueno... ya pasó el chiste de los pensamientos.
- No puedo evitarlo, es que tu mente es tan débil
- Cuando encuentre al que te enseñó esos trucos lo voy a prender un poquito fuego
- Ya te dije el truco. Mente superior domina a mente inferior.
- Y decime chistoso, ¿falta mucho para terminar de atravesar esta nebulosa?
- Al parecer unos treinta, cuarenta nuks...
-¡Pero si acá tenemos al rey del chiste!... bueno, cuando terminemos de pasar esta nebulosa, vamos para la tierra.
-¿Entonces cambio las coordenadas? Digo, porque terminamos la nebulosa.


Sumitron era ya un recuerdo, una mera mancha en la parte baja de nuestro radar. Por un momento me alegre de ir a la Tierra. Me agradaban en cierta forma sus movimientos toscos y sus voces tan graves. Plok estaba enloquecido. Preparaba todo su arsenal de bromas. El rayo desintegrador, la pintura invisible, practicaba levitación con los objetos de la nave y hasta tenía guardado para esta ocasión un láser paralizante.


- ¿Ya llegamos? -Preguntó Plok a la altura de Júpiter-
- No, falta todavía un poco
- No tenemos un buen recuerdo de la Tierra -Dijo ya un poco mas serio Plok- la última vez que vinimos, hace 14 nuks tuvimos que correr como locos.
- Suerte que tiraste ese muñeco que ganaste en la feria de Neptuno.
- Así no nos perseguían mas... ¡Y después lo abrieron todo! Pobre Neptonio...


No paso mucho tiempo hasta que llegamos a la atmósfera de la tierra. El humo era tanto que poco podíamos ver hacia abajo. El radar entro en interferencia y tuvimos que agudizar al máximo nuestros nueve ojos para mantenernos intactos. Atravesamos el continente desde el polo norte y casi llegando al extremo sur, a la región mas austral del planeta, logramos aterrizar sobre el borde del continente El radar, recuperado ya, nos informó que era la República Argentina. Con las protecciones adecuadas para el clima según la información de la nodriza, salimos a recorrer el planeta. Nos encontramos en una región con predominancia de verdes y marrones. Mi computador personal indico que era algo denominado "plaza". Un grupo de humanos se nos acercó. No parecían sorprendidos.


- ¿Que hace máquina, tené una monedita pal bondi?
- Oh débil humano, somos Plok y Fesk del planeta Krumer R-32 y venimos a exterminar su raza!!! - Dijo Plok con gestos ampulosos y su voz mas latosa.
- ¿Y loco? Yo soy el Tati, de Lafe. ¿Me da una monedita?, dale, dale, vo tené, vo tené, te estas riendo loco, vo tené -Dijo el humanoide señalándome a mi.
- Venimos en son de paz. Traemos un mensaje que ha atravesado todo el univer...
- Y yo te voy a atravesar a vos pulpo del orto -Dijo el humano mientras sacaba de su bolsillo un objeto metálico, brilloso de bordes filosos. Mi computador lo describió como "púa"
- Fesk, ¿que es un pulpo? -Inquirió Plok-
- La verdad, no tengo idea -Respondí mientras agitaba mis siete brazos tratando de esquivar los ataques del humano.
- Uh loco, ¿me vas a dar pa’ los vicio o no? Eh! Chipi! vení que manotas se me hace el guapo.


En eso, salió de atrás de lo que el computador identifico como "árbol" otro humano. Constantemente llevaba una de sus extremidades superiores hacia su miembro olfativo.


- Uh chipi, estas re duro chabón.
- Juro que no utilice mi rayo paralizante Fesk – confesó Plok
- ¡Dame! ¡Dame la plata o te quemo! -Dijo nervioso, mirando para todos lados
- Suficiente calor hace ya... tres grados de temperatura, una barbaridad...
- ¿Que so’ chistoso vo’ eh? ¿te hace el pillo eh?
- No, acá la eminencia humorística es Plok...
- Tengo uno de marcianos que la rompe -Dijo mi compañero
- Chipi dale, dale, tirale al trolo este
- No puedo Tati, no tengo balas, es de agua la pistola
- Si quieren les presto el láser -Ofreció su arma Plok
- Y mojalo al meno loco, dale
- Me la tome el agua Tati...
- Ah loco ah, te vas a oxidar
- Si no les puedo dar el paralizante -Siguió ofreciendo- o el deselectronizador.


En vano fue la mediación de Plok. Los humanoides comenzaron a subir el tono de la voz y a agredirse verbalmente. Términos desconocidos para mi computador como "la silvi" y "la moni" se repetían constantemente. De la observación logramos deducir que eran personas tan ocupadas que exceptuaban la utilización de las eses para agilizar la comunicación. También sospechamos que estén de incógnito aquí puesto que encubren sus nombres y en su lugar utilizan códigos tales como "chabon" "loco" y "boludo".


- ¿Y si los desintegramos? -Pregunto Plok
- Creo que la carga alcanzara solo para un par de millones -Respondí mientras chequeaba mi computador.
- A Amok rogando...


Dijo Plok y lanzó el rayo, con tanta mala suerte que no solo desintegró a los humanos, sino también dos perros, un linyera y el parripollo "Rubén".


- ¿Que es eso que viene allá?
- ¿Eso de las luces azules?
- Si, el que viene con dos humanos bastante gordos por cierto
- Mi computador lo identifica como "lancha"
- Volvamos mejor a la nave y vayamos a otro lugar.


Despegamos y a los pocos metros se prendió la luz de combustible. Según los cálculos de la nodriza, no nos alcanzaría para llegar mas allá de General Paz y Beiró. El computador nos informo que buscáramos una central nuclear, o en su defecto, una estación de servicio con unos trescientos mil surtidores. Nos detuvimos en cuanto se acabo el combustible.

-¡Avemariapurisimasinpecauconcebida! -Dijo un pálido humano cuando nos avistó.
- Buenas -Respondí- quería ponerle combustible... ¿que tipo tienen?
- Te te tenemos normal, di di diesel, si si sin plomo y su su su súper súper.


Ingresé los datos en la computadora madre, que informo que la nafta súper estaría bien.


- La su su su súper súper, ¿que octanaje tiene?
- no... no venta y ocho
- ¿Y si no tiene noventa y ocho para que me dice? -Se alteró Plok
- No Plok, el humano quiso decir noventa y ocho. Lo que pasa es que según mi computador sufre una alteración en el habla causado por un factor externo determinado como "cagazo padre". Igualmente, noventa y ocho millones es un buen octanaje
- No no noventa y ocho nada mas... -Acotó el playero.
- Y bueh, pistoneará un poco -Concluyo Plok.
- Póngale trescientos cincuenta mil litros. -Sentencie.


Luego de meterle al tanque todo tipo de combustible, agua destilada, aceite, Mirinda, café y algo en lo que flotaban unos pedazos de carne rosada con forma de dedos, la nave arrancó. Toda la gente de la estación de servicio se quedo encantada con las piedras que les dimos. Para nosotros fue un alivio sacarnos de encima esas piedras. Pesaban como doscientos kilos cada una. Y ocupaban mucho espacio en la bodega, pero bueh, son los caprichos de Plok. Igual si quiere mas, cuando pasamos por el planeta Diamante agarramos un par...


- Obvio que vamos a ir a buscar -Dijo Plok
-¿Podés dejar de leer mis pensamientos? -Rogué- tengo ganas de planear una estafa y no quiero que te enteres...
- Y dale con querer estafar a mi tío millonario...
- Ah... este, no... no era eso lo que yo... sino te... pero no es como parece...
- Bueno, al menos sabemos que esta vez no tuvimos que salir corriendo de la tierra. -Dijo Plok y se estiro sobre su sillón de comando
- Al menos no esta vez...


Y seguimos nuestro viaje de retorno a Krumek R-32. En el camino, paramos en la estrella Rhodes a comprar unas obleas bañadas en chocolate. A Plok le fascina tanto el chocolate que creo que es lo mas grande del Universo y por eso voy a empezar a darme golpes en las cabezas con mis brazos, golpecitos, golpecitos...


- PLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOK!

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domingo, 19 de abril de 2009

Concurso de Poemas (por Pablo)

Cuentan que un día, el consejo mundial de poetas decidió realizar un concurso de poemas, premiando al ganador del mismo, con la jugosa cifra de diez millones de dólares. Se formó un jurado de doce personas, integrado por eminencias de la especialidad. Créase o no, el ganador fue el tristemente célebre autor ruso Ilie Levin. Aquí a continuación, las dulces frases que llenaron de regocijo los corazones de los jurados.



Soles y planetas
imaginan tus pasos
gritan, pero no los percibes.
Altiva caminas por la tierra y
nada parece opacarte
o al menos no consigo imaginarlo.
El dulce halo que dejas
levantaría una revolución
pero prefieres transitar
regando tierras sedientas.
En un segundo alteras mi paz,
mi conciencia entra en jaque
ilusionado con oír tu voz
o recibir solo una mirada
la que dejará en mi la esperanza
o el desencanto de saberte imposible.
Rogaré que vuelvas
esperaré ese día
pediré quizás ser mas fuerte
a los dioses de mi cielo.
Robarás ese día
toda mi atención nuevamente,
oirás mis latidos tristes.
¡Corazón iluso
orgánica tristeza!
Nunca vuelvas a mi
escóndete en lo mas hondo,
lucha frente a mi cobardía,
júntate con mi orgullo
urgida de una solución
ríete de las habladurías
acércate a mi boca
donde me darás esa palabra
o quizás, el silencio eterno.


Años después, se descubrió el motivo que llevó a Levin a ser el ganador de la compulsa. Leyendo la primera letra de cada renglón de arriba hacia abajo, podía leerse el mensaje “Si gano el premio lo reparto con el jurado”. Ilie atribuyó este suceso a la casualidad y se negó a devolver el dinero, aduciendo que había sido dilapidado en su totalidad en su hobbie, el ferromodelismo.

miércoles, 15 de abril de 2009

Tiranía (Por Ilie)

Tiran papeles en la calle, los maleducados.
Tiran colillas de cigarrillo al asfalto, los fumadores.
Tiran comida por la ventana, los nenes.
Tiran las bolsas por el incinerador, las amas de casa.
Tiran la javalina, los atletas.
Tiran los cables, los técnicos.
Tiran las llaves, los amigos.
Tiran huevos al egresado, los conocidos.
Tiran manteca al techo, los ricos.
Tiran piedras por honor, los barrabravas.
Tiran bombas por dinero, los imperialistas.
Tiran tecnología a la basura, los japoneses.
Tiran agua al fuego, los bomberos.
Tiran árboles por frío, los leñadores.
Tiran casas por progreso, los demoledores.
Y Tiran, tiran para arriba, tiran, los fanáticos de Zas (O quizás, solo de Miguel Mateos).

jueves, 2 de abril de 2009